Alimentación Sistémica. Deslealtades ancestrales.

Síndrome del yacente,

cuando tu mano mece su cuna, ¿quién más está durmiendo allí?.

Le berceau, B. Morisot. Museo de Orsay, París.
Le berceau, B. Morisot. Museo de Orsay, París.

 30/06/2019. #Síndromedelyacente #01

Mi siguiente reflexión es ajena a querer infligir sentimientos de culpa o juicio en ninguno de vosotra/os, querida/os padres, madres o familiares. Admiro vuestro afán por dejar la mejor herencia a vuestra descendencia a través de la autoindagación y evolución consciente,  por lo que quizás, os interese  este extraordinario tema. Yo en vuestro lugar seguro que no lo habría hecho mejor. Considero que vuestra excelencia como educadores, como cualquier oficio, sólo se logra a través del ensayo-error, una opción por la vida consciente y la práctica. Nadie recibe “Escuela de Padres” antes del momento de la concepción de sus hijos. Además, parto de mi agradecimiento profundo a mi historia familiar, pasara lo que pasara en ella. La valoro como la perfecta para mi, justo la que necesitaba para mi mayor evolución y amplitud de conciencia. Desde todo ello, mi intención con mi compartir de hoy es que podáis detectar este síndrome en vuestros bebés, hij@s o seres queridos o de vuestro clan al observar en ellos al menos cinco de los siguientes síntomas. Referenciados por el doctor en medicina y diplomado en Psicosomática Clínica, Salomon Sellam. Es decir, la presencia de esa serie de síntomas corporales disfuncionales, indicarían que -consciente o inconscientemente-, desde su concepción o incluso antes (proyecto sentido), vino al mundo como yacente, con la sombra de un antecesor suyo, como reemplazandolo o manteniendolo vivo en él/ella. Como viviendo no desde su propia identidad, sino en representación de esa otra persona de su sistema familiar, fallecida previamente a la fecha de su concepción y que de alguna forma vive a través de ella, heredera de su inconsciente y conflictos. Como un ser con dos mentes viviendo en un mismo cuerpo. Pues como Jung explica, cualquier contenido mental con una fuerte carga emocional, queda asociado, de alguna manera, a reacciones fisiológicas (tensión arterial, funcionamiento de órganos, respiración, inervación de la piel, sensaciones corporales, etcétera) y por tanto -añado- se transmiten a la siguiente generación a través del ADN y/o inconsciente familiar y colectivo .

 

 SÍNTOMAS INDICADORES DE UN YACENTE EN EL CLAN

*Andan y viven como de puntillas, sin querer llamar la atención, sin hacer ruido, en memoria del muerto, tendiendo a la inmovilidad. Pueden quedarse durante mucho tiempo con la mirada perdida en el vacío. Esta inmovilidad física también pueden expresarla en una rigidez e inmovilismo mental. También pueden ser hiperactivos, como moviéndose por dos, como haciendo por el otro, dándole vida, espacio o acomodo en la suya propia (TDHA).

*Bipolaridad y cambios de humor repentinos.

*Durante el sueño: bruxismo, morder o apretar los dientes mientras se duerme. Como si hubieran querido hablar por nosotros en el sueño. Apneas del sueño y muertes súbitas del lactante.

*Comprar cosas a pares, como para dos o más.

*Conductas que pueden llegar a resultar como “alocadas”; repentinas, impulsivas, imprevisibles. Les cuesta relajarse y quedarse quietos. Conductas todas ellas a las que les cuesta poner límites y gestionarlas. Como queriendo “revivir a un muerto”.

 *Crisis existenciales.

*Cuesta emprender, se hace muy cuesta arriba o se pone mucho esfuerzo en las cosas de forma poco productiva o ineficaz. Se podría entender como "Falta de fuerza de Voluntad"

*Diabetes, para abastecer de energía al ser que hay que revivir.

*Dormir la siesta y levantarse cansado, como mucha necesidad de estar tumbado/a.

*Enfermedades caracterizada por algún tipo de parálisis: esclerosis múltiple, lateral amiotrófica o en placas o parkinson.

*Enfermedades inmovilizantes: miopatías, reumatismos invalidantes, poliartritis reumatoide. Reposos en cama prolongados:            accidentes automovilísticos, insuficiencias respiratorias, encamados, comas.

*Enfermedades pulmonares, vivir es respirar. No respirar, estar muerto.

*Falta de atención o concentración.

*Gusto por maquillaje que tienda a blanquear la cara o tez tendiendo a pálida, como de muerte.

*Les gusta escuchar música dura, oscura, triste, también a bajo volumen. Tipo “gore”, “metal”, “hard-core”, “trash”, “grunge”.

*Niños superdotados, que han de desenvolver por dos o más.

*Parásitos intestinales; vida que les está colonizando por dentro y gases abdominales; putrefacción, relacionado con los muertos.

*Preferencia del color negro o gris, especialmente en su ropa. Como las modas góticas. Color del luto en nuestra cultura.

*Preferencia o necesidad de lugares oscuros, aversión al sol, necesidad de tapar todas las rendijas de luz al dormir o en la siesta.   Dormir con la cara tapada.

*Preferencia o necesidad de silencio o aversión por el ruido.

*Preferencia o aversión por comidas de sabor dulce.

*Preferencia o aversión por lugares fríos y la nieve, símbolos de muerte. No soportar las corrientes de aire frío y ser friolero/a.

*Profesiones y deportes relacionados con la altitud: pilotos, azafatas, escaladores, alpinistas…Como una forma inconsciente simbólica de estar más cerca de quienes ya se fueron al “cielo”. Artes escénicas -representando otras vidas- y bailarines. Embalsamadores, forenses o enterradores o relacionados con pompas fúnebres. Anestesistas y fisioterapetuas.

*Sentir de modo recurrente necesidades y/o aspiraciones contrapuestas, encontradas o irreconciliables. Como querer estar en dos lugares distintos a la vez o querer hacer dos cosas a la vez siendo imposible. Por lo que les cuesta sentirse plenamente a gusto o sentir placer en un lugar pensado que “debían” en realidad estar en otro, con un transfondo de culpa independientemente de la opción que elijan.

*Su discurso: suelen sentir y utilizar expresiones como: “siento que no estoy viviendo mi propia vida”, “es como si tuviera una doble personalidad, a veces muchas ganas de reir, otras muchas ganas de llorar”, “me pongo a llorar de repente, no entiendo nada”, “se lo que tengo que hacer para tener éxito y hago exactamente lo contrario pero no puedo controlarlo”, “algo dentro de mí me frena para ir hacia lo que quiero”, “me deprime y me angustia pensar en la muerte”, “frecuentemente realizo actos contra mis propios deseos”, “me cuesta permitirme o sentir plenamente placer”, “a veces siento que mi vida no es mia, como que no me pertenece, como que soy mera espectadora y no tanto actora en ella”, “estar tumbada, acostada, en la cama lo siento como un refugio para mi”, “a veces hay situaciones que no controlo y ante las que me pongo como loca/o”, “me asaltan dudas sobre mi vida aquí, y a menudo me gustaría irme de ella, desaparecer”, “quizás uno de mis mayores placeres sea dormir o estar tumbado”.Suelen ser recurrentes al usar el “nosotros” cuando han de decir yo y dejan frases a medio terminar.

*Sentir que los proyectos les cuesta arrancarlos, como que se bloquean o autoboicotean. Ser friolero incluso en estación o lugares cálidos para los demás.

*Sindrome de Deficit de atención e hiperactividad (TDHA).

*Sobrepeso, obesidad. A veces por la tendencia de comer para dos para conseguir doble energía y doble espacio. También anorexia y bulimia.

*Sonríen y ríen poco o les cuesta. Ojos tristones y tendencia a la melancolía.

*Suelen dormir muy quietos, manos sobre el pecho y boca arriba “como los muertos”.

*Sufrir muchos accidentes, golpes, traspiés, caídas.

*Tendencia a una tristeza profunda o depresión. Suelen ser personas que “nacen ya como tristes”.

*Trastornos mentales: autismo, esquizofrenia, crisis de nervios o ansiedad, delirios, retrasos psicomotores,catatatonías, personalidades múltiples. Pueden señalar memorias de fallecimientos muy dramáticos como quemados o ahogados.

*Tono de voz bajo.

*Viven frustraciones (“te sigo, como tú no pudiste conseguirlo al irte tan pronto, yo tampoco lo haré…”)

*Vivir rodeado de objetos cargados de historia familiar y ancestral.

 

 Vicente Romero Redondo.
 Vicente Romero Redondo.

IMPLICACIONES SISTEMICAS DE UN BEBE YACENTE

*Los futuros padres no son conscientes de ello, de cómo el contexto de la fecha de la concepción marcará a su hijo.

*No estaría comprendido en este caso si el fallecimiento del allegado se diera durante el embarazo. Esto afectaría más desde el proyecto sentido.

*Son concebidos desde días hasta unos dos años después de la muerte trágica, temprana o fallecimiento muy doloroso en el sistema familiar.

*Existencia de un duelo no cerrado de esa muerte (bisabuelos, abuelos, tíos, primos, hermanos…incluso personas sin vínculo de sangre pero considerados “como de la familia”: amigo, benefactor, vecino, un profesor, un maestro…).

*De alguna forma este fallecido sigue presente en los futuros padres, en su mente o corazón y mediante su dolor no expresado, de la madre especialmente. Al no haberse llorado su muerte y cerrado su duelo, tampoco se le enterró y sigue vivo para ellos. Así, una forma de materializar y continuar su presencia e impedir marchar en paz, a este miembro familiar ausente, es mantener su memoria viva a través de este nuevo miembro, su yacente.

*Desarrollo de un inconsciente colectivo familiar sobre “un aquí no ha pasado nada”, para evitar conectar con el duelo abierto, con el gran dolor, el llanto y la tristeza soterrados por la muerte de este familiar.

*Urgencia en los padres, inconsciente o conscientemente, de un instinto sexual irrefrenable, ansioso, de reproducción para llenar -ilusamente- el vacío de quien se fue, como para encontrar quien le sustituya o suplante (hijo sustituto).

*Es un hijo engendrado con grandes expectativas familiares para que el muerto viva a través de él por lo que se sentirá como sin identidad propia y no amado en su propia individualidad.

                                              

CONSECUENCIAS PARA EL NUEVO SER

*Confusión porque durante su vida, junto a su personalidad y los sueños y proyectos para los que se encarnó, inconscientemente, va a sentir un impulso hacia la vida de su antecesor, cargando así, con sus sueños, caracter y metas. Todo ello hará su vida bastante cuesta arriba, con cambios de humor repentinos y disruptivos, indecisiones, falta de amor propio y necesidad de sentirse amado por si mismo.

*Como no se sienten con identidad propia dentro de la familia, tampoco se sentirá querido ni reconocido y por más afecto que reciba siempre habrá un vacío porque de algún modo, cuanto le dan los padres en realidad querrían dárselo, inconscientemente, al primero. Incluso a veces, no tiene ni siquiera nombre propio, sino que hereda el del anterior.

*Por su parte, también ellos tienen tendencia inconsciente, a vivir no en/por/para él/ella, en realidad, sino en/por/para aquél a quien representan.

Hasta que lo inconsciente no se haga consciente,
el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamaras destino, Jung.

Maternidad de Gustav Klimt
Maternidad de Gustav Klimt

 

 TIPOS DE YACENTES

 Horizontal: Se tuvo un aborto o un hijo nacido con pocos años y la madre sin haber cerrado cualquiera de estos duelos, se vuelve a embarazar. El nuevo hijo será y se sentirá como un hijo en sustitución (de su hermanito no nacido). A veces, incluso, se le llega a poner el mismo nombre del otro o el que se le iba a poner. Como la madre, lleva este dolor y este duelo abierto aún, a veces incluso inconsciente, esta emoción tan fuerte pasa a su nuevo hijo a través del canal del parto.

Vertical o Fantasma: Cuando un familiar en línea ascendente (padres, abuelos, bisabuelos..), tienen un hija/o que muere y un hermano pone su nombre a un hijo/a suya.

Ejemplo: Abuelo Claudio, tiene un hijo, Javier, que muere ahogado a los dos años de edad  y una hermana de Javier, pone este nombre a un hijo suyo. O cuando tras el aborto de una abuela que no tiene más hijos, después, su primera nieta, podría estar vinculada al bebé abortado de su abuela.

Este tipo de Yacente vertical lo encontramos a través de las fechas de defunción. Por ejemplo, lo inconsciente, lo inconcluso, sus temas irresueltos de quien se es doble por su fecha de fallecimiento antes de su nacimiento, pasan a su descendente. Es decir, el fantasma de su antepasado vive en él. Podría ser también yacente un familiar que muere en los brazos de otro, aunque no coincidan ni los nombres ni las fechas.

Ejemplo:  mi bisabuela Paulina, tras haber perdido a sus dos primogénitas, gemelas, encontró muerto en la casa al siguiente de sus hijos, Pedrito, de unos dos años. Mi madre, hija única, ella y mi abuela corrieron riesgo en su nacimiento. Refiere que mi bisabuela Paulina, decía que se volvió loca con la pérdida de su Pedrito. Y mi madre se casa con mi padre , Pedro Antonio, de quien – le he oído decir- que se casó locamente enamorada. Curioso, no?. Y también la hija siguiente de mi bisabuela Paulina, la cuarta, Nieves, su hija mayor, Antonia, cuidadora de sus demás hermanitos, murió a los 22 años de un derrame. Edad de mi madre a  la que nazco y se casa embarazada de mi (un 28 de Agosto, fecha en la que murió mi bisabuela Paulina cuando mi madre tenía 12 años. A esa edad me tatué una A en mi antebrazo izquierdo, y mientras escribo esto se me eriza la piel, (como cuando acompaño en Constelaciones Corporales que para mi es una confirmación de lo que estoy acompañando, como un "así fue"). Se lo cuento a mi compañero, Marcelo, y le sucede lo mismo, también le vibra. Me pregunto: a ti leyendo esto también?). Además, el  padre de mi madre, mi abuelo Huertas, mi padrino, era yacente de un hermanito muerto que se llamaba, Antonio (otra "A") y a él le dieron su nombre, Antonio, inconscientemente, hijo de reemplazo, yacente de su hermano y que amaba los dulces, dormia boca arriba y en la siesta siempre se tapaba la cara con un pañuelo y tuvo parkinson. Causalidad?; Mi madre, quizá, -aunque no lo ha constelado; los hijos hemos de asentir al destino y las decisiones de nuestros padres y así, al  "orden del amor de la jerarquía" para mantenernos en nuestro lugar de pequeñitos  ante ellos- quizá, sus lealtades transgeneracionales,  expliquen sus enfermedades pues presenta mucho más de los cinco síntomas expuestos aquí para ser yacente.  

 

  PROPUESTAS DE CONSTELACIONES CORPORALES O  PSICaALIMENTACCIÓN 5.5 PARA EVITAR TENER UN HIJO YACENTE O ELABORAR SUS SINTOMAS.

La mayoría de los conflictos y disfunciones a nivel personal -que tiñen y atraen la vida interpersonal y exterior presentes, está relacionada con una falta o deficiente integración de  nuestros cinco cuerpos – mental, metabólico, trascendente, ancestral y emocional-. Una manifestación de vivir esta desintegración y desalineamiento, es tomar decisiones inconscientes, empujadas por lealtades familiares y el amor ciego y por fidelidades invisibles a nuestra familia de origen impidiéndonos -como adultos, y a nuestra descendencia-, desarrollar nuestro máximo potencial y materializar el propósito de amor para el que nacimos o misión de vida.  Dicha integración se puede conseguir alineando nuestra mente consciente-racional con la inconsciente alojada en nuestro cerebro reptiliano. Para ello, en el caso del síndrome yacente, que nos ocupa, para evitar tamaño despropósito, propondría, por ejemplo, conocer la historia familiar antes de concebir, al prepararnos para la paternidad, para poder integrar  posibles pérdidas traumáticas y prematuras del clan y cerrar sus duelos pendientes, si los hubiera. De esta forma aunque se dieran coincidencias de nombres, fechas y profesiones, al haber dado un lugar en el corazón al ancestro referente, cada bebé podrá sentir que está libre su propio lugar en su familia para ser íntegramente él, que fue concebido por amor solo a él y que tiene permiso para poder crecer con autonomía e independencia emocional y feliz.

Todo lo inconsciente nos debilita hasta el momento en que descubrimos que

también constituía una parte de nosotros mismos. Robert Frost

              Si como familiar, madre o padre está leyendo esto, y toma conciencia que esto pasó con alguno de sus hijos (o con ustedes mismos) y de su drama vivido, para que su inconsciente familiar (o pensamientos, dolor y sentimientos inconscientes del clan) integre  sus propósitos y deseos racionales o conscientes para su hijo e incluya en su alma familiar una muerte injusta o un duelo bloqueado puede realizar los siguientes actos simbólicos o rituales :

1º Preguntando, sin insistencia, -con respeto a lo que la familia quiera o no contar sobre esa persona. A ellos les cuesta, o pueden ofrecer resistencia, por el dolor y carga alojada  inconscientes- por el familiar sobre el que tengan sospecha de que pudiera ser yacente de usted o un hijo: qué le gustaba, qué hacía, sus inquietudes y sueños inconclusos e imaginarlo, en ambiente familiar distendido y feliz, sonriéndole a usted y bendiciendo su vida y sus sueños. A cambio usted le dice en su corazón que le dedicará sus éxitos en su memoria. Sería una forma de honrarle, reconocerlo y darle un lugar o algún tipo de presencia en nuestro corazón, como un miembro más de nuestra alma familiar. Encendiéndole también una vela durante unos días, del color que para usted simbolice el tránsito hacia la dimensión del amor, hacia la Conciencia Pura de Unidad.

2º. Escribirle tantas cartas como necesites, para expresarle todas las emociones que te hayan surgido tanto al haberlo descubierto como yacente tuyo como por las consecuencias en tu vida al haber acarreado con él.

3º Las últimas cartas que sean de agradecimiento; sobre lo bueno que le haya aportado, como podrían ser actitudes y capacidades desarrolladas y el aprendizaje recibido. Exprésele que desde ese día comenzará a vivir su propia vida, plenamente y consciente de ser usted mismo y que le dedicará cada progreso y paso hacia sus sueños.

4º El último día, cuando ya solo le queden palabras -y vibración corporal- de gratitud hacia él, quema todas las cartas, entierra las cenizas y planta allí una o varias semillas para que nuestra Gran Madre, la madre tierra, recicle tanto dolor pasado y germine una planta de savia nueva. Y las dejas allí, plantadas, confiando en que la experiencia con aquel ser querido tiene sentido, tanto como vale la Vida plena de quien planta árboles bajo los que sabe muy bien nunca se sentará, como afirma Elton Trueblood.

Por último, le  puedo ofrecer acompañarle  a sacar a la luz el ancestro con el que posiblemente esté vinculado como yacente  o elaborar el duelo abierto o liberar la dinámica familiar en la que pueda estar atrapado para que alguno de sus síntomas citados remitan o se atenúen. En ese caso, puedes contactarme para concertar una Constelación Corporal  online, individual o  en grupo o presencial en Granada (España), como prefieras.

 

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Constelaciones Corporales

de PSICalimentAcción 5.5

Susana María Rodríguez Huerta

Psicóloga nutricionista colegiada.

Acompañándole desde el 2002.

 

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